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BeCleaning, limpieza profesional a presión

Protección de piedra: una capa de seguridad

El clima húmedo de las Rías Baixas favorece el verdín y el ennegrecimiento de la piedra. Tras limpiar, el paso clave para que el resultado dure es un hidrófugo que repele el agua sin «plastificar» la superficie.

Aplicación de hidrófugo con rodillo sobre la albardilla de granito de un muro
Hidrófugo con rodillo sobre la albardilla de granito, después de limpiarla.

En nuestros trabajos usamos Sikagard-711 ES: un tratamiento de silano-siloxano incoloro y transpirable, apto para piedra, mortero, ladrillo y hormigón. Protege de la lluvia y retrasa el crecimiento de musgos, algas y líquenes.

Cuándo se puede aplicar

  • Soporte: piedra natural y fábrica mineral (pizarra, granito, mampostería, mortero, ladrillo).
  • Estado previo: limpio, sin eflorescencias ni pinturas; fisuras de más de 0,2 mm reparadas.
  • Humedad: soporte seco (5 % o menos), entre 5 y 30 °C.
  • Producto: listo al uso, sin diluir. Con brocha, rodillo o pulverizador a baja presión.
  • Ámbito: paramentos verticales y fachadas; no en superficies horizontales ni bajo presión de agua.

Método paso a paso

1. Limpieza y secado

Elimina polvo, verdín y restos sueltos. Si hubo mucha colonización, desinfecta con oxígeno activo y aclara a conciencia. Deja secar 24–48 horas, según el clima. Un soporte limpio y seco es clave para que el hidrófugo penetre.

2. Prueba y protección

Haz una prueba en una esquina discreta para comprobar que no cambia el tono; algunas piedras muy sensibles pueden oscurecer un poco. Protege cristales, carpinterías y plantas, y cubre zócalos y metales.

3. Primera mano

Aplica de arriba abajo con rodillo de pelo corto, brocha o pulverizador a baja presión, mojando de forma homogénea, sin charcos ni chorretones. Consumo orientativo en piedra: 300–500 g/m², según la porosidad. Evita el sol directo y las corrientes fuertes.

En piedra muy porosa, como la mampostería antigua o el perpiaño, trabaja en franjas estrechas y húmedo sobre húmedo para favorecer la penetración y evitar marcas. Limpia los excesos antes de que curen.

4. Segunda mano, si hace falta

En soportes muy absorbentes o con mucho verdín previo, aplica una segunda capa cuando haya desaparecido el verdín residual. Mejora la barrera frente al agua y frena la vuelta del biofilm.

5. Secado

Limpia las herramientas enseguida con disolvente y protege de la lluvia unas horas, hasta que esté seco al tacto.

Errores comunes

  • Aplicar sobre piedra húmeda o con sales activas.
  • Usarlo en suelos o superficies horizontales con agua estancada.
  • Diluir el producto o aplicarlo a alta presión, con descuelgues.
  • No proteger carpinterías y cristales, que pueden quedar con velos.
  • Querer «plastificar»: este tratamiento mantiene la transpirabilidad; si buscas película, es otro sistema.

Tras una limpieza correcta y con el soporte seco, el hidrófugo da una defensa duradera frente a la humedad y mantiene el aspecto natural de la piedra. Si quieres que lo apliquemos nosotros, pídenos presupuesto.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la protección?

En condiciones normales retrasa el crecimiento de musgos, algas y líquenes al menos 3 años, según la exposición y el mantenimiento.

¿Cambia el color o da brillo?

Es incoloro y no forma película. En piedras muy sensibles puede notarse un ligero oscurecimiento, por eso se hace una prueba antes.

¿Sirve para suelos o zonas encharcadas?

No. No está indicado para superficies horizontales ni para zonas en contacto permanente con agua.

¿Con qué se aplica?

Con brocha, rodillo o pulverizador a baja presión, siempre sin diluir. Consumo orientativo en piedra: 300–500 g/m².

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