
Limpieza de granito y adoquines: adiós al verdín
El clima húmedo favorece algas y mohos que tiñen de verde el granito y los adoquines. Con una técnica correcta se eliminan sin dañar la superficie ni vaciar las juntas.
Leer el artículoLa humedad atlántica trae verdín, moho y velos que vuelven resbaladizo el patio y apagan los colores del suelo, los escalones y las vallas.


Con un método progresivo y presión controlada se recupera el aspecto sin dañar juntas ni superficies. Este es el procedimiento que aplicamos en nuestros trabajos: orden, técnica y seguridad.
Barre hojas, arenilla y telarañas de la valla. Retira macetas y muebles y cubre los enchufes exteriores. Riega con agua templada, aplica jabón neutro (pH 7–8) y cepilla en cruz. Un buen prelavado quita buena parte de la suciedad y evita rayados después. Aclara con abundante agua.
Si persiste el verdín, repite con jabón y añade percarbonato sódico (oxígeno activo) para potenciar sin cloro. Deja actuar 10–15 minutos sin que se seque; pulveriza agua si hace calor. Cepilla en cruz y aclara. Para velos calcáreos leves, usa un limpiador no ácido compatible con juntas de cemento.
Si hay musgo entre peldaños, aflójalo con una espátula de plástico y un cepillo antes de aclarar.
Metálica galvanizada o lacada: espuma de jabón neutro, esponja suave y aclarado de arriba abajo. Nada de abrasivos ni ácidos que marquen el acabado.
Madera tratada: cepillo suave y percarbonato diluido; aclara y deja secar. Cuando esté seca, valora un aceite o lasur protector.
Para frenar la reaparición del verdín, aplica un limpiador oxigenado o un biocida sin cloro apto para exteriores. Trabaja a la sombra, mantenlo húmedo 10–15 minutos y aclara a fondo. Protege plantas y césped.
Tras 24–48 horas de secado, un hidrofugante transpirable reduce la reaparición del verdín. En azulejos, usa productos compatibles con cerámica y antideslizantes, en capas finas y uniformes.
Empieza suave y sube la intensidad solo si hace falta. Con técnica uniforme y presión controlada, el patio vuelve a lucir y a pisarse con seguridad.
Mantenimiento ligero mensual y limpieza a fondo una o dos veces al año; en zonas muy húmedas de Pontevedra y Vigo, con más frecuencia.
No, si se aclara bien y se cuidan las juntas. Además existen selladores antideslizantes.
Mejor no en superficies de cemento ni en metales. Es preferible el pH neutro y el oxígeno activo.
Busca una ventana de 24 horas sin lluvia para el sellado y de 6–8 horas para los secados intermedios.
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